LA APUESTA DE COLOMBIA PARA 2026.

Poradmin

abril 18, 2026

De cara a las elecciones de 2026, la senadora Paloma Valencia,

candidata del Centro Democrático, se consolida como la primera opción para todos los colombianos ya que esta digna representante demócrata encarna la continuidad del pensamiento del uribismo. Su plataforma se

centra en frenar el deterioro de la seguridad y reactivar la economía, pilares que considera

gravemente amenazados por el actual rumbo del gobierno. Apoyar a Paloma Valencia significa

respaldar una visión de país basada en el orden, la institucionalidad y la defensa de las libertades económicas.

Paloma Valencia propone recuperar el control territorial y fortalecer la Fuerza Pública para

contrarrestar el avance de los grupos armados, partiendo de la premisa de que sin seguridad no hay inversión ni desarrollo sostenible. Además, plantea un giro hacia la formalización laboral y la seguridad energética, advirtiendo sobre los peligros de un Estado debilitado por el populismo. Su candidatura representa una barrera contra el modelo que, según su visión, ha llevado a la crisis de credibilidad institucional y al enfrentamiento diplomático, como la reciente crisis comercial con

Ecuador que afecta gravemente a regiones como Ipiales y Cali.

Frente a esto, un posible triunfo de la izquierda profundizaría los perjuicios que ya

evidencian las alarmas en el país. En primer lugar, la izquierda ha mostrado una preocupante desconexión con las regiones. Durante el actual gobierno, gobernadores de distintos partidos han denunciado una muy poca articulación entre la Nación y los territorios, lo que ha generado bloqueos por temas como el impuesto predial en Santander y ha dejado sin respuesta las necesidades locales.

Mientras las regiones claman por descentralización, la izquierda prioriza un poder centralista que ignora las realidades departamentales y municipales.

En segundo lugar, existe una clara tendencia a arrollar la institucionalidad cuando esta no

favorece sus intereses. Se han sugerido acciones como la destitución de alcaldes que no acaten órdenes sin sustento constitucional, lo que evidencia un desprecio por la autonomía territorial. La democracia colombiana se debilita cuando desde el Ejecutivo se ataca a la oposición y se desconocen las competencias de los mandatarios locales, generando un ambiente de ingobernabilidad y confrontación entre poderes.

Finalmente, la izquierda ha demostrado una peligrosa incapacidad para manejar las relaciones internacionales, lo que se traduce en aislamiento y crisis económicas. La decisión de Ecuador de elevar aranceles al 100% como respuesta a las políticas del actual gobierno ha dejado en ruina a poblaciones fronterizas como Ipiales y ha afectado gravemente el comercio bilateral.

Mientras la izquierda esté al mando, la frontera seguirá siendo un punto de conflicto en lugar de una zona de integración y desarrollo.

En conclusión, mientras Paloma Valencia ofrece un plan concreto de seguridad, empleo formal, respeto por la institucionalidad y recuperación de las relaciones diplomáticas, la izquierda representa la continuidad de un modelo que ha llevado al país al estancamiento económico, al enfrentamiento entre poderes públicos y al aislamiento internacional. El apoyo a Paloma Valencia no es solo una opción política, sino una necesidad para rescatar a Colombia de la peligrosa deriva hacia el caos y el respaldo a tesis que amenazan con destruir nuestra democracia y nuestra

estabilidad como nación.

El apoyo a Paloma Valencia no es solo una opción política, es una necesidad para rescatar a

Colombia de la peligrosa deriva hacia el caos y el respaldo a las tesis dictatoriales que amenazan con

destruir nuestra democracia.

Análisis realizado por el Embajador Dr. Gustavo Duque Largo

gustavoduquelargo@gmail.com

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